Desde el comienzo de la guerra en Oriente Medio, desencadenada por ataques de Israel y Estados Unidos contra Teherán, la república islámica ha multiplicado las operaciones de comunicación destinadas a denigrar a Washington, especialmente con grandes murales o videos de animación.

En el interior de la celda hay una cama y sanitarios. Al lado, una pantalla difunde mensajes que denuncian “los crímenes de guerra” de los que Irán acusa a Estados Unidos.

Muchas personas congregadas en la plaza Tajrish se toman selfis sonriendo frente a la instalación y bromean con el falso Donald Trump.

"¡No se preocupe, vamos a pagar su fianza y lo vamos a liberar!”, dice un hombre.

“Trump, esta vez, ¡te vamos a matar!”, amenaza otro.

Según medios cercanos al poder, la instalación funcionará las 24 horas los 7 días de la semana.

Con esta campaña, el ayuntamiento de Teherán dice que quiere recordar a los iraníes la necesidad de justicia.

Desde la muerte del guía supremo, el ayatolá Alí Jamenei, en ataques el primer día de la guerra, la república islámica presenta al presidente estadounidense como un “criminal” contra quien quiere vengarse.

Irán acusa además a Estados Unidos de haber atacado deliberadamente durante la guerra un colegio y una boda, con un saldo de decenas de muertos.

Fuente: AFP.