El lanzamiento de la sonda tuvo lugar a las 04:41 hora local de este martes (19:41 GMT del lunes) desde el Centro Espacial de Tanegashima, al sur de la isla japonesa de Kyushu, en una misión que durará cinco años y que, si triunfa, se saldará con la recolección de diez gramos de muestras del satélite.

Aproximadamente una hora después del despegue, la sonda, a bordo de un cohete H3 de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), se separó con éxito y se colocó en la órbita prevista, según informó la propia agencia a través de un breve comunicado.

El presidente de JAXA, Hiroshi Yamakawa, declaró en una rueda de prensa a primera hora del martes que la sonda “ha dado hoy el primer paso hacia la realización de una misión de exploración en la esfera marciana” y prometió “hacer todo lo posible” para garantizar su funcionamiento.

La nave espacial se dirige ahora a Fobos en un viaje de un año hacia el sistema marciano, donde entrará en una órbita cuasisatelital. Allí realizará observaciones detalladas tanto de esta luna, de la que recogerá las mencionadas muestras, como de Deimos, el segundo satélite de Marte.

Según los detalles del proyecto, la sonda abandonará el sistema marciano en 2030 y comenzará un viaje de un año de vuelta a la órbita terrestre, donde separará su cápsula de reentrada, que aterrizará en Australia.

La primera ministra nipona, Sanae Takaichi, dijo que el “exitoso” lanzamiento del cohete “constituye una noticia sumamente positiva": “Espero sinceramente que esta iniciativa histórica culmine con éxito y que se logren traer a la tierra las muestras del sistema marciano”, expresó a través de un mensaje en la red social X.

Takaichi subrayó que bajo su administración el sector espacial ha sido designado como un “campo estratégico” de la economía del país asiático, prometiendo reforzar su desarrollo con el avance de la tecnología, el aumento de la frecuencia de los lanzamientos y “mejorar la fiabilidad general”.

Bases de una futura exploración del planeta rojo

El investigador principal de la misión, Kiyoshi Kuramoto, explicó a EFE que la formación de Fobos continúa siendo una “pregunta abierta” de la ciencia planetaria y que las muestras obtenidas en su superficie ayudarán a responderla.

“Dos hipótesis principales explican el origen de las lunas de Marte: el escenario de captura y el escenario de un impacto gigantesco. El análisis de muestras puede determinar cuál de estos escenarios dio lugar a Fobos”, detalló el científico.

Pero más allá del origen de las lunas marcianas, el proyecto aspira a revelar los procesos por los que Marte y otros planetas del sistema solar obtuvieron agua y materiales clave para el desarrollo de la vida.

Además de ayudar a los científicos a entender mejor la historia de la formación de Marte y sus lunas, la misión MMX presenta una oportunidad: sentar las bases de la futura exploración del planeta rojo.

“Debido a la proximidad de Fobos a Marte —a solo unos 6.000 kilómetros de la superficie marciana—, el satélite se considera un posible lugar para establecer una base de tránsito destinada a una futura misión humana”, explicó Kuramoto.

Fuente: EFE.