Según el secretario de Estado, las señales de mayor autonomía que comienzan a observarse entre las principales figuras del oficialismo forman parte de una disputa política que se intensificará a medida que avance el calendario electoral. En ese escenario ubicó no solamente a Peña y Cartes, sino también al vicepresidente Pedro Alliana, quien aparece como otro de los principales referentes dentro de Honor Colorado.

Riera consideró que determinados gestos políticos pueden alimentar las versiones sobre un supuesto distanciamiento entre el mandatario y el presidente de la ANR. Sin embargo, aseguró que esas diferencias todavía no representan una fractura y las atribuyó al proceso de reacomodamiento interno que comienza a producirse de cara a la definición de las candidaturas para las próximas elecciones generales.

El ministro señaló que Peña, Cartes y Alliana constituyen actualmente tres polos de poder dentro del oficialismo y que cada uno comienza a manejar sus propios tiempos políticos. A su criterio, esta situación explica algunas de las señales de independencia que se registran dentro del movimiento, aunque insistió en que sus principales dirigentes comprenden que una división podría beneficiar electoralmente a sus adversarios.

La reciente crisis en el sistema sanitario también quedó incorporada al análisis de Riera sobre la relación entre el Poder Ejecutivo y la conducción partidaria. El ministro se refirió a la salida de María Teresa Barán del Ministerio de Salud y sostuvo que Peña tuvo dificultades para adoptar la decisión de reemplazarla, debido a la valoración que mantenía sobre la gestión de la ahora exministra.

El cambio se produjo luego de semanas de fuerte presión por la crisis sanitaria y en medio de cuestionamientos provenientes incluso del propio oficialismo. Cartes había reclamado públicamente mejoras en el sistema de salud durante actividades partidarias, aumentando la presión política sobre el Ejecutivo.

Riera interpretó lo ocurrido como una demostración de que Peña y Cartes pueden manejar tiempos diferentes y expresar posiciones propias, pero finalmente terminan buscando puntos de coincidencia. En su análisis, mantener la cohesión continúa siendo una necesidad electoral para Honor Colorado.

El ministro también identificó otros focos de tensión dentro de la estructura colorada. Uno de ellos estaría relacionado con el creciente protagonismo de los gobernadores, especialmente a partir de la administración de mayores recursos y programas impulsados desde el Gobierno central.

De acuerdo con Riera, esta nueva distribución del poder territorial provocó ciertos recelos entre sectores del Congreso. El fortalecimiento político de los gobiernos departamentales habría modificado equilibrios internos y generado nuevas disputas entre gobernadores, diputados y senadores por influencia dentro de la estructura partidaria.

El escenario municipal aparece, en ese contexto, como la primera gran prueba para las fuerzas internas que ya proyectan la sucesión presidencial. Riera sostuvo que los resultados de las municipales de 2026 serán determinantes para establecer las posiciones desde las cuales los diferentes sectores enfrentarán posteriormente la carrera hacia 2028.

El secretario de Estado considera además que comienza a consolidarse una nueva generación de dirigentes colorados menores de 50 años que buscará ocupar espacios de mayor protagonismo dentro de la ANR. El proceso podría acelerar la renovación de liderazgos y aumentar la competencia interna durante los próximos dos años.

Riera incluyó su propio liderazgo dentro de una generación que, según afirmó, transita la etapa final de su presencia en la primera línea política, mientras nuevos referentes comienzan a posicionarse para disputar espacios partidarios y eventualmente integrar las futuras chapas presidenciales.

Aunque descartó por ahora un quiebre entre Peña y Cartes, sus declaraciones reconocen que el oficialismo ya atraviesa un proceso de reacomodamiento. La autonomía creciente de sus principales referentes, el fortalecimiento de los gobernadores, las disputas por espacios de poder y la sucesión presidencial comienzan a instalar a 2028 como telón de fondo de las decisiones políticas que se adoptan dentro del Partido Colorado.

El Nacional