La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa "fuera de control", con 6.686 casos y 3.226 muertes, mientras aumentan los focos de contagio en distintas zonas del país.
Según el último reporte de la OMS África, la situación presenta una evolución desigual: algunas áreas muestran señales de mejoría, pero en otras persiste la transmisión, aparecen nuevos focos y el virus continúa desplazándose geográficamente.
El organismo calificó de "muy alto" el riesgo de propagación dentro de la RDC y de "alto" para los países vecinos que comparten fronteras terrestres. La movilidad de la población, la inseguridad, la elevada mortalidad y las dificultades logísticas complican las tareas de respuesta.
Uganda cerró su brote
La enfermedad también llegó a Uganda, país vecino donde la OMS declaró el pasado 26 de agosto el fin del brote. En ese territorio se registraron 20 casos y dos fallecidos.
En la RDC, entretanto, continúa la vacunación del personal sanitario y de primera línea. Hasta el 6 de septiembre, 2.007 trabajadores involucrados en las tareas de contención habían recibido Ervebo, vacuna utilizada contra la cepa de Bundibugyo y que permanece bajo investigación.
Además, científicos trabajan en otras dos vacunas actualmente en fase 1 de desarrollo. Aunque los primeros resultados han mostrado que son seguras, su disponibilidad podría demorar varios meses.
Déficit de camas y trabajadores
La OMS estima que la respuesta necesita 1.600 camas y 5.000 trabajadores sanitarios adicionales. Actualmente existen unos 4.000 efectivos, pero la magnitud de la emergencia exige ampliar considerablemente la capacidad de atención.
El experto de la OMS Luca Fontana explicó que durante los primeros dos meses fueron instaladas más de 900 camas, en una de las operaciones de expansión sanitaria más rápidas registradas para enfrentar el ébola.
Fontana también señaló que pacientes procedentes de aldeas alejadas están llegando al centro de tratamiento de Bunia. Para el especialista, este desplazamiento evidencia que la enfermedad continúa extendiéndose y refuerza la necesidad de descentralizar la atención.
La OMS considera que la elevada contagiosidad del virus y la complejidad de su tratamiento hacen necesario contar con aproximadamente tres trabajadores sanitarios por cada paciente, lo que explica la urgencia de reforzar los equipos en las zonas afectadas.
Fuente: DW.

